• Quiere controlar con detalle lo que haces en los tiempos que no pasan juntos.

• Quiere decidir de cualquier manera cómo has de vestirte, pensar o comportarte.
• Te prohíbe hacer varias cosas o relacionarte con algunas personas.
• Se enoja súbitamente.
• Te hace sentir responsable o culpable de todo lo malo que le sucede.
• Se apropia de tus cosas (dinero, objetos).
• No respeta tu intimidad.
• No reconoce tus cualidades, únicamente tus defectos.
• Te ha tratado con crueldad.
• Muestra celos continuamente.
• Te acusa de infidelidad.
• Critica las costumbres y las tradiciones de tu familia.
• Te ha obligado o presionado para tener relaciones sexuales.
• Te obliga a tener relaciones sexuales sin protección.
• Siempre quiere tener la razón.
• Te ha dado un empujón, un golpe o una bofetada alguna vez.
• Te insulta, se burla de ti o te descalifica públicamente.
• Se enoja, te sientes mal y no puedes decirle nada.
• Cuando se enoja mucho contigo, piensas que podría pegarte.
• Cuando discuten, tienes miedo.
• Cuando no quieres hacer algo que él te pide, sientes que no puedes negarte y no sabes cómo decírselo.
• Cuando has pensado en dejar la relación, piensas que nunca serás feliz y temes por su reacción.

Algunas de estas situaciones podrían parecer normales, pero pueden ser peligrosas si se repiten a menudo y son más intensas cada vez. ¡Pide ayuda!


Fuente: www.inmujeres.gob.mx/

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