Las víctimas que sufrieron agresión física, psicológica o sexual deben dar un paso adelante, pero en el camino deberán superar prejuicios sociales, dificultades económicas y hasta con ellas mismas.

¿Cómo volver a ser las personas que eran antes de sufrir violencia? ¿Cómo superar los días, meses o años de agresión?
A continuación te mostramos unos consejos que te ayudarán:

Vencer el miedo
La víctima que sufrió violencia tiene en su cuerpo y sus emociones el registro de que cualquier cosa que haga puede ser usada como argumento para que sea agredida.

El salir de ese entorno resulta difícil, pues piensan que los agresores pueden atentar contra ella o su familia, pero debe tomar la decisión de alejarse, concientizarse de ámbito en el que se encuentra, fortalecerse, y pensar en lo mejor para sus hijos o ella misma.

Por ello, debe primero conocer los mecanismos para pedir ayuda ante situaciones de riesgo.

Superar los prejuicios sociales
Cuando la mujer decide separarse, comienza una nueva etapa en la que los vínculos familiares y afectivos cumplen un rol clave.

No deben pensar en qué dirán la gente, sino en lo mejor para ti que fuiste víctima de violencia.

Lograr la estabilidad económica
Uno de los principales obstáculos que debe superar la víctima de violencia de género es su sostenimiento económico o el de su familia, pues dependen económicamente –del agresor– o tienen poca experiencia laboral o capacitación, por lo cual resulta un poco difícil solventarse.

Por ello, deben acercarse a las dependencias correspondientes para que les brinden asesoramiento, a fin de que vuelvan a incursionar en el ámbito laboral y puedan lograr esa estabilidad después de haber sido víctimas de violencia de género.

Retomar círculos de amistad

El volver a coincidir con amigos y familiares es fundamental para enfrentar cualquier situación complicada y alejarse del entorno que dañaba a la víctima de violencia.

Sin embargo, resulta complicado, pues ésta se aisló de todas las personas que la rodeaban por evitar celos, discusiones o agresiones.

Por ello, deben retomar las actividades, pláticas, sus círculos de amistad, pues as víctimas sienten una compañía, alguien con quien contar en ese momento para no sentirse solas.

Volver a ser ellas mismas

La víctima logra salir de la situación violenta cuando se da cuenta que merece ser respetada, que posee la libertad para decidir por sí misma, darse cuenta dónde estuvo todo este tiempo y por qué lo soportó.

Debe ser alguien que salga a la calle sin miedo, que sabe que tienen el derecho a vivir sin violencia, alguien que recuperó su vida y la de su familia.