De acuerdo con el Artículo 11 de la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la violencia laboral constituye la descalificación de las actividades realizadas, amenazas, intimidación, humillaciones, explotación, el impedimento de llevar el periodo de lactancia previsto en la ley y todo tipo de discriminación por condiciones de género en ese entorno.

Existen dos tipos de agresiones contra la mujer que se pueden presentar comúnmente en las instalaciones de trabajo y las cuales son ejercidas por un compañero de trabajo, e jefe, u cualquier otra persona:

  • Acoso y hostigamiento sexual

Consisten en ejercer actitudes y acciones con fines sexuales que conllevan a que la víctima se vuelva indefensa, dañe su autoestima, salud, integridad, libertad y seguridad, impida su desarrollo y atente contra la igualdad. Además, corre el riesgo de tener consecuencias si llega a negarse a este tipo de agresiones.

Si en el ámbito laboral has sufrido este tipo de acciones y actitudes que te vamos a enlistar a continuación, no te quedes callada, acude a la instancia más cercana o llama a los números de emergencia. ¡Denuncia!

  • Hacen bromas, chistes o insinuaciones con un propósito sexual.
  • Se realizan críticas no constructivas ni supervisadas del trabajo o comportamiento.
  • Existe negativa para trabajar con ciertas personas por su color de piel o condiciones físicas.
  • La autoridad es mal entendida y ejercida de manera arbitraria hacia el equipo de trabajo.
  • Existe falta de comunicación y respeto y exceso de crítica hacia el equipo de trabajo.
  • Hay exceso o sobrecarga de trabajo para ciertas personas.