Desde el ámbito familiar se formulan roles de género que definen como un hombre y una mujer se debe comportar en la sociedad.

Se establecen una serie de expectativas de un hombre y una mujer desde que nacen: qué color de ropa deben usar, la decoración de las habitaciones que deben tener, los juguetes que deben utilizar, cómo se deben comportar en la sociedad y las "reglas" que deben seguir.

También, se ha inculcado que los hombres no deben llorar ni mostrar debilidad, así como se deben hacer cargo del trabajo y ser el “soporte” económico de la familia, mientras que a las mujeres se les ha educado para realizar las labores domésticas y ser serviciales, además de ser la responsable de criar a los hijos.

Estos factores influyen en conductas de “machismo”, la desigualdad y la discriminación que conducen a la violencia contras las mujeres. Por lo anterior, es importante impulsar nuevas dinámicas desde los hogares para cambiar ese tipo de mentalidad.

En la actualidad, estos roles de género que se han establecido está cambiando, se están rompiendo los estereotipos que limitan al hombre y a la mujer su desarrollo en el ámbito laboral, familiar y comunitario.

Un hombre comprometido, cariñoso y que forma parte de las labores en el hogar ya no es un “mandilón”, es una persona responsable y dedicada que ve por su familia, ya no se siente “amenazado” al ver que su pareja es autosuficiente, independiente y asume un papel de liderazgo en la relación.

A su vez, la mujer que trabaja después de tener a sus hijos ya no son vistas como “malas madres”, más bien son un soporte familiar.

La igualdad y el respeto entre los padres de familia deben ser proyectados a sus descendientes, tienen que hacerlos saber que no es una relación de “jerarquías” y estereotipos, que existe una división igual de labores y responsabilidades para que exista un equilibrio.

Las falsas ideas de que “el hombre manda” deben quedar atrás, las relaciones conyugales y familiares se deben construir bajo modelos democráticos para que sea felices y tengan una vida plena.