Cuando hablamos de violencia contra la mujer creemos que se trata de maltratos físicos o verbales, sin embargo, existen otros tipos de agresiones mucho más sutiles que también generan un daño, pues de forma silenciosa van creyendo que son normales.

Esta es conocida como violencia “simbólica”, la cual ocurre cuando se transmiten patrones de comportamiento y actitudes que justifican un trato desigual, bajando el autoestima de las mujeres y reforzando los roles de género y estereotipos de dominación que otorgan una posición de superioridad, control y poder a los hombres.

Por lo anterior, los medios de comunicación juegan un papel importante para que se presente este tipo de violencia en cualquier ámbito, pues los mensajes que transmiten pueden alterar o fortalecer las costumbres y el comportamiento de la sociedad.

Al ser una de las principales fuentes de información y entretenimiento, se refuerzan los estereotipos y roles de género, pues muestran el hombre “poderoso”, fuerte, aquel que lleva la batuta y el mando, mientras que a la mujer la representan como una persona sumisa, alguien que pocas veces toma la iniciativa o tiene una participación activa.

Todo lo anterior lo podemos encontrar en las telenovelas, noticiarios (con la chica del clima), en diversas campañas publicitarias, incluso, en programas de revista, ya que se presentan actos discriminatorios que atentan contra los derechos y dignidad de las mujeres, en los mensajes y en la forma en cómo se representan ante la pantalla.

Por ello, los medios de comunicación tienen la responsabilidad de transmitir mensajes para erradicar este tipo de violencia, pueden ser un agente de cambio y transformación cultural que ayuden a impulsar el reconocimiento y respeto de los derechos humanos de las mujeres.

Deben influenciar el empoderamiento de las mujeres, representar que ellas pueden ser partes protagónicas de los programas, tienen voz y opiniones importantes ante la sociedad.

Todos unidos contra la violencia de género.

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