Las agresiones contra la mujer pueden presentarse de forma física, psicológica o emocional con insultos, golpes, entre otras formas; sin embargo, con la expansión de las nuevas tecnologías de la información los hombres utilizan otras maneras de violencia para ejercer control sobre sus parejas.

 

Por ejemplo, usan frases como “Estabas en línea, te he escrito un WhatsApp y no me has respondido. ¿Por qué, qué haces, con quién estás? Respóndeme. He visto que te has conectado por última vez de madrugada ¿Con quién hablabas? Como no me hagas caso cuelgo en Internet una foto tuya sin ropa. ¿Quién es ese que has agregado al Facebook? ¿Es verdad que estás con tus padres? Mándame una foto y envíame tú ubicación”, por mencionar algunos ejemplos. 

La especialista en violencia de género, Laura Ocaña, explica que “la violencia en las redes sociales está presente las 24 horas al día y siete días a la semana y su detección es casi imperceptible para los profesores o los padres de los jóvenes”, pues ejercen control, persecución y acoso entre jóvenes a través de las redes.

De acuerdo con algunos datos, 7.9% de las mujeres admiten ser víctimas de ciberacoso, en cambio, sólo 2.9% de los hombres reconoce ser acosador.

En ese sentido, para erradicar cualquier forma de violencia, Ocaña propone que la solución a esta problemática reside en la educación, pues el respeto, la libertad, la igualdad y la confianza son cuatro pilares para la formación de los jóvenes.  

“Las relaciones de pareja son para hacernos más felices de lo que podemos ser estando solos. Hay que trabajar en eso, cada uno de los cuatro pilares son básicos para una relación sana. Parte del problema es que no se nos ha enseñado a querernos ni a desarrollarnos bien, parece que la mujer sólo se siente válida cuando alguien la quiere, y parece que el hombre no debe mostrar más sentimientos que los de rabia. Hay que trabajar mucho la autoestima y la inteligencia emocional para saber relacionarnos de forma sana”, afirma.